¿Trae un carrito?
Todas las zonas públicas del museo y la galería son accesibles con cochecitos de bebé.
¿Necesita cambiar a su bebé?
Los aseos del museo cuentan con un cambiador y se encuentran en el ala Lacour, a la entrada.
¿Necesita descansar durante la visita?
En las salas expositivas hay bancos, y a la entrada del museo (en el ala Lacour, junto a la tienda) hay un salón para que las familias puedan descansar.
Además, la entrada al museo es válida durante todo el día, por lo que es posible iniciar la visita, salir al jardín o a comer fuera y volver más tarde con la misma entrada.
¿Tiene ganas de picar o tomar algo?
Por motivos de conservación de las obras, no se admite comida en el museo, pero en las inmediaciones hay muchas cafeterías, restaurantes y tiendas de comida para llevar.
En el jardín que hay entre las dos alas del museo, hay bancos para sentarse a hacer pícnic o merendar, y disfrutar de un entorno bucólico en plena ciudad.
¿Sin ideas para explorar la colección en familia?
Los niños de 0-3 años descubrirán 4 canciones infantiles creadas a partir de las obras expuestas en el ala Bonheur del museo, mediante códigos QR situados junto a ellas.
Los aprendices de reportero podrán dibujar en las salas del museo y hacer fotos sin flash. ¡No dude en etiquetar al museo en las redes sociales!
Los jóvenes lectores también cuentan con cartelas específicamente diseñadas para ellos en las exposiciones temporales. ¿Sabías que…? Las cartelas son breves textos explicativos que se colocan junto a las obras.
En la entrada de museo, hay cuadernos de juegos (a partir de 7 años) disponibles gratuitamente.
Para conservar óptimamente las obras, se prohíbe tocar las pinturas y esculturas, ¡pero puede dibujar todo lo que quiera!