Este bodegón, realizado alrededor de 1760, es obra del artista parisino Horace Roland De la Porte, que fue admitido en la Real Academia de Pintura y Escultura como pintor de flores y animales.
En un ajustado encuadre, el artista dispone sobre una mesa diversos elementos simbólicos que evocan, como si fueran una vanidad, los placeres de la vida y la fugacidad de la existencia humana. La vihuela de rueda o zanfoña, que en origen era el instrumento de los ciegos y los mendigos, constituye el centro de la composición y simboliza la armonía de los sonidos. La partitura arrugada replica a los libros que se encuentran al fondo. Representados juntos, estos objetos simbolizan las lagunas del conocimiento humano. A su vez, los dados de la izquierda del cuadro, evocan el placer del juego, pero también los azares del destino. Por último, se abordan el gusto y los placeres de la mesa a través de la representación de las uvas, las peras y el tarro con melocotones o albaricoques.
De una manera lúdica, esta obra también funciona como una alegoría de los Cinco Sentidos. Al observar cuidadosamente el cuadro, no tendrá usted ningún problema para vincular cada objeto con su significado correspondiente.