Este Viejo Picapedrero, que pasó su vida en las canteras de piedra es obra de Alfred Roll, que era amigo del artista bordelés Alfred Smith, también representado en los fondos del museo con múltiples cuadros.
Por otra parte, uno de ellos, titulado «El Muelle de la Grave de Burdeos», aborda el mismo tema naturalista que el lienzo que tiene usted delante, ya que representa a los picapedreros de las canteras trabajando en los muelles.
De Roll, pintor de la realidad moderna, conocemos al menos ciento cincuenta retratos populares, pintados a tamaño natural. A excepción del Viejo Picapedrero, todos esos retratos tenían un nombre asignado para dejar claro que los retratados no eran modelos, sino personajes auténticos. Su pintura, realmente naturalista, se caracteriza por este apego a representar a los trabajadores sin idealizarlos, y a transcribir un mundo en profunda mutación técnica y social. La pose estática, los atributos de los oficios o la mirada dirigida al espectador son elementos característicos típicos de los retratos realistas de Roll.
Nunca condescendiente, ni tendente al miserabilismo, el pintor pretende, con estos retratos, procurar un sentimiento de verdad, del que la pincelada vigorosa a base de empastes constituye el eco pictórico.